El comienzo

Antes de dejar Argentina armé y desarmé el bolso unas 4 veces aproximadamente y tal vez estoy mintiendo, fueron días haciendo filtro de ropa y cosas. Es que ser mujer a veces pareciera que nos juega en contra (igual, ojo conocí hombres que traían el doble de cosas que yo) y más si te gusta la ropa y sos de usar cremas hasta para ponértela en el ombligo. Todo empieza con lo indispensable y después de a poco, como si te fuera a dar nostalgia empezás a sumar hasta el vestido de tus 15 años “por las dudas”…

Para un viaje largo el “por las dudas” es fatal porque terminas dándote cuenta que cargaste esa ropa que estuvo en tu cajón por años y jamás la usaste… “Ahora taaaal vez sí, es su oportunidad” pero el peso de tu mochila es una realidad que te abofetea en la cara jaja.

Cuesta, y bastante, deshacerte de las cosas, sentís que “tu vida” no puede caber en esa mochila. Muchos dicen: “llevate una cosa de esta y otra de esta y listo”… No, para mi no fue tan simple y sí sé que hay que desprenderse de lo material, soy consciente pero a veces conscientemente me rehúso. Soy de las que le gustan tener un buen esmalte de uñas, me gusta oler rico, amo usar zapatos, tacos, collares, me divierte todo eso, me gusta maquillarme para salir… Por qué tengo qué elegir entre todo eso y viajar? Así que hice y hago mi esfuerzo por poder combinar un poco de los dos, aunque admito que no es tan fácil.

¿Mochila o valija?

Mi “problema” al momento de seleccionar qué llevar era que no sabía exactamente qué tipo de trabajos iba a hacer en Nueva Zelanda. Si bien tenía en mente trabajar unos meses en algo relacionado a mi carrera también quería experimentar en algún punto la vida de backpacker (mochilero) en este viaje. En el dilema si mochila o valija, que en realidad en mi caso la mochila nunca se puso en discusión, resolví “ambas”. Porque evidentemente no entraba todo y debido a mis problemas lumbares llevar la mochila muy pesada iba a ser la perdición.

En la mochila puse ropa liviana, de verano, en la valija ropa de invierno, camisas, zapatillas, botas y cremas. Arrollé todas las prendas, las agrupé en distintas bolsas y las etiqueté en leggings, remeras deportivas, buzos, etc. Puse algo de ropa interior dentro de las zapatillas, una para ahorrar espacio y otra para evitar que muchas veces se aplasten.

 

Cuando llegué a Auckland y observé lo que traía el resto dije: “Creo que traje mucho” ?. Al tiempo que me terminé de acomodar en mi departamento y comencé a ir al trabajo, tengo que admitir que usé y uso todo lo que tengo. Ahora, eso porque no tuve que estar moviéndome  por todo el país acarreando esas cosas porque sino realmente la iba a pasar mal. Sumado que me encanta la fotografía y también llevo una mochila aparte con todo el equipete.

A mochilear

Pasé unos 5 meses viviendo en la ciudad hasta que el frío calmó un poco y decidí emprender viaje al estilo backpacker. En mi valija, que quedó en Auckland, dejé la mayoría de mis cosas y seleccioné para mi mochila las siguientes:

  • 1 pañuelo
  • 1 bufanda
  • 3 calzas con onda y multiuso (salir, hacer deporte, lo que se te ocurra)
  • 1 calza o jogging oscuro (pobre no da más)
  • 1 jean negro (Por lo general lo piden en trabajos de restaurantes y hoteles)
  • 1 campera abrigada
  • 1 campera rompe viento y waterproof (son lo mejor, super livianas y no ocupan espacio)
  • 2 pullovers
  • 1 buzo
  • 1 toalla de microfibra
  • 1 camiseta térmica
  • 4 camisetas de algodón (1 negra para el trabajo)
  • 3 calzas térmicas (yo soy super friolenta así que las uso debajo del jean o calza)
  • 1 par de zapas desastrozas
  • 1 par de zapas deportivas (Yo tengo unas que uso para correr pero para viajar por NZ recomendaría unas zapatillas de trekking)
  • 1 par de zapas negras (Las compré en el camino para el trabajo del restaurante)
  • 1 par de zapas con onda (Perdón pero no podía dejarlas)
  • 2 remeras deportivas
  • 1 musculosa blanca
  • 2 remeras de algodón con onda (Perdón pero no puedo vol. II)
  • 2 gorros de lana
  • 1 gorra
  • 1 bikini
  • 3 corpiños (blanco, negro y uno que pobrecito)
  • Ropa interior y medias a gusto y piacere pero yo siempre mínimo traigo 7 de cada cosa
  • Medias térmicas (3 pares me traje y me salvaron durante el trabajo en el viñedo)
  • Neceser con lo básico, no maquillaje, bueno miento… Una base y un rimmel pero juro que nada más).
  • Protector solar  de alto factor (super importante y más en Nueva Zelanda)
  • Una bolsa con algunos medicamentos básicos

En mi mochila tecnológica:

  • Cámara
  • Teleobjetivos
  • Go pro
  • Ipad
  • Ipods
  • Netbook (encima que la tengo que acarrear se le dio por morir en pleno viaje, nunca antes)
  • Tarjetas de memorias varias (2x4gb y una de 16gb + 32gb para la go pro)
  • Una memoria portatil de 1tb
  • Cargadores
  • Adaptadores
  • Un anotador y birome

Y mi almohadita viajera… Que no me falte!

Algunos si…

Cuando tenés pensado qué tipo de trabajo vas a aplicar, todo es mucho más práctico al momento de seleccionar qué ropa llevar y qué regalarle a tus hermanas y amigas que están al acecho para ver qué ligan de arriba jaja.

Si pensás trabajar en el campo o en restaurantes y hoteles lo que acabo de listar es suficiente y con más razón si te vas a encontrar en una ciudad o pueblo (yo ahora estoy viviendo en un lugar de 200 habitantes y probablemente en ese número ya cuentan a las vacas). Olvidate de los tacos, no vas a tener tiempo ni ganas de usarlos. Si surge alguna salida, acá en Nueva Zelanda eso equivale a una juntada en casa, podés ir hasta en pijamas si te place. Obviamente que cuando vivía en Auckland era distinto.

Si tu idea es probar suerte con trabajo profesional, una muda o dos de ropa es suficiente al menos para ir a las entrevistas. Yo me traje algunas camisas y esas que no se arrugan son perfectas.

Si te gusta leer te aconsejo cargarte algunos libros digitales a tu tablet, kindle o lo que sea que utilices. Hoy hay varios grupos en facebook que los comparten en pdf. Sé que no hay como sentir las hojas entre los dedos de tus manos y como opción económica para combatir esas ganas está la biblioteca pública. Yo estoy en el proceso de acostumbrarme a leer desde la tablet aunque acabo de darme un gustito y me compré un libro como Dios manda 🙂

Espero que este post pueda ser un tanto útil particularmente para quienes estén a punto de emprender su primer viaje largo y para las mujeres que venían pidiendo una lista de lo que llevaba en mi mochila. Yo en Argentina dejé más de la mitad de mi ropa ya con la idea de que jamás la voy a volver a usar. Como consejo piensen más de una vez y sean sinceros al momento de preguntarse si realmente es necesario o si lo van a poner porque no hay peor cosa en un viaje  que una mochila imposible de acarrear.