Mientras volvíamos en tren desde Venezia hasta Stazione Centrale de Milano ya planeábamos, con guía en mano, nuestra “prossima fermata”… Roma.

        Llegamos en la noche a Milano y antes de regresar a casa de Luis, chequeamos los horarios y precios del tren para el día siguiente. La oferta era bastante variada, por lo tanto no nos preocupamos de que nuestros planes se caigan.
         Al día siguiente, muy temprano en la mañana, mochila al hombro y listos en la boletería para comprar nuestro ticket. Nos encontrábamos sentados en las butacas del tren, estábamos listos para partir… Roma estaba a la vuelta de la esquina.
         A lo largo del viaje Guille con su cámara tratando de captar los carteles de todas las ciudades por las cuales atravesaba el tren y yo con mi guía de viaje, viendo hospedajes, qué hacer y organizando el itinerario del fin de semana como es mi especialidad.
         Llegamos antes de lo pensado, claro con razón el ticket nos salió más caro jaja, viajamos en el famoso “tren bala” y en menos tiempo de lo planeado nos encontrábamos en la estación Termini de Roma. Apenas bajas y te encontras con hombres y mujeres que te ofrecen hospedaje, circuitos turísticos y algún que otro “descuento” con tal que aceptes su propuesta. Hablamos con algunos por curiosidad de saber qué nos podían ofrecer. Uno de ellos nos pasaba un buen precio y una excelente ubicación  pero primero decidimos ir a los lugares que yo había marcado en mi libro, que también eran baratos. Mala suerte la nuestra porque no logramos conseguir lugares disponibles. Por lo tanto, seguimos caminando para encontrar el hostel que nos habían ofrecido y como no tuvimos éxito, no recuerdo exactamente cómo luego terminamos en uno donde los dueños eran Indios y nos quedaba a una o dos cuadras de la estación de tren. La recepción era un poco extraña a lo que un “hostel” común suele ser… era para resumirlo una recepción-lavandería-cyber; hacías el check in y uno de los encargados te llevaba al lugar que en realidad quedaba a una cuadra de la “recepción-lavandería-cyber”jaja http://www.hosteltraveler.com/Italy-hostels/Hostel-Friendship_Rome.htm.
          Mientras nos explicaban cómo era su modalidad, el precio y lo que incluía, entra otra persona también buscando lugar donde dormir. Su nombre era Eyuan, español y por primera vez mochileando solo por Italia.
         El hostel era bastante modesto, la gente buena onda, normal, era barato y teníamos una hora de internet por día.
        Entre encontrar lugar para dormir, ubicarnos y demás practicamente se nos fue todo el día, por lo tanto decidimos aprovechar el poco tiempo que nos quedaba del día para recorrer un poco alrededor e invitamos a Eyuan a ir con nosotros. ¿Qué lugar queríamos ver primero? Sin dudas… el Coliseo.
        Nunca pensé estar ahí, al menos no tan pronto! Sin dudas este viaje era perfecto, todo lo que veía o los lugares que recorría fue algo que antes de dejar Argentina, no estaba en mi mente, nunca consideré Europa tan cerca… pero ahí me encontraba yo… frente al Colisseo di Roma. Apenas llegamos, dimos la vuelta entera para verlo de todos los ángulos posibles, era increíble!
        Después de unas fotos, seguimos con nuestra caminata, ya que el propósito de ese momento era un recorrido general. Pasamos por la famosa “fontana di Trevi” donde se dice que si tiras una moneda es una vuelta rápida a Roma y si tiras dos te vas a enamorar en Roma, en fin… yo recuerdo haber tirado dos y volví sola, así que no sé si funciona jaja 😉
        Antes habíamos pasado por el foro romano donde antiguamente se desarrollaba el comercio, la política y la religión. Luego, hicimos un recorrido por Vittoriano, el monumento nacional dedicado a Vittorio Emanuelle II que está situado en Piazza Venezia.

Después de todo, terminamos el día cenando pasta en un restaurant cerca de fontana di Trevi.

Domingo en la mañana, desayunamos en el hostel y nos dirigimos hacia la Ciudad del Vaticano… saliendo del subterráneo, empieza a llover! No teníamos nada con qué cubrirnos, creo que esa lluvia nos sorprendió a todos pero en un segundo estaba el lugar invadido de personas que vendían  pilotos y paraguas… era el momento de regatear, primero 20 euros después 18 y así… hasta que por 3 euros conseguimos uno, jaja qué increíble!
Finalmente llegamos, me sorprendieron los controles que había, sinceramente no los imaginé… es como estar en un aeropuerto, dejas las cosas de metal que tengas, los bolsos y los pasan por scánner, además se debe vestir apropiadamente, no podes estar de short o mostrar el hombro por lo tanto, si más tarde tenés ganas de tener ropa un poco más light para lo que sigue del recorrido… te aconsejo que lleves una muda de ropa en la mochila 😉

        Estábamos en plena Piazza San Pietro cuando sale el Papa Benedicto XVI y saluda en diferentes idiomas, lo veía diminuto pero bueno en fin era el Papa en vivo y en directo!
       Algo que de todo mi viaje a Europa me quedó muy pendiente, (algunos me van a matar teniendo mi guía, pero juro que se me pasó por alto ese detalle) es que no visité la Capilla Sixtina, y no pude ver el arte de Michelangelo!! Una pena realmente. Un dato importante es que el museo del Vaticano no abre los domingos, excepto el último del mes que es gratis. Así que téngalo en cuenta!
       Durante esas 8 horas de recorrido, pasamos por todos los lugares que teníamos marcados en el mapa. Fuimos hasta el Panteón que, en ese momento, estaba en restauración. La luz que entra en el techo fue usada para indicar las fechas del equinoccio y el solsticio. El templo fue en principio consagrado a las siete divinidades celestes de la mitología romana, el sol, la luna y los 5 planetas.
        Finalmente entramos al coliseo, a aquellos que tengan una identificación de estudiante, para que les hagan descuento tienen que ser europeos, por lo tanto a mi no me sirvió y tuve que pagar la entrada a precio regular.
        Pueden contratar un guía en español si quieren o, como fue en mi caso, de pocos recursos jaj me guiaba por la historia en mi libro; y bueno esto que no debería hacerse, pero en un momento estaba al lado del grupo que sí había contratado a su guía por las formas legales y me prendí pero solamente a una historia nada más, lo juro! jeje
        Después de nuestro hermoso recorrido interno por el coliseo, nos trasladamos al Palatino, donde estaba la cueva donde se encontraban Rómulo y Remo que fueron amamantados por la loba llamada Luperca. Yo no sé si estaba tan gorda o qué, pero ese trayecto final estaba terminando con mis energías! No daba más!
         Les aseguro que nos recorrimos todos los lugares importantes que estaban marcados en nuestro mapa, y el Circo Máximo fue nuestra última parada, era una pista de carreras donde se realizaban todos los espectáculos populares.
        La lluvia nos encontraba nuevamente al final del día. Nos tomamos el subterráneo de vuelta al hostel. Esa noche cenamos pasta casera y nos preparábamos para nuestro próximo destino… Florencia.