Después de nuestro fin de semana en Roma, decidimos que antes de volver a Milano podíamos parar en el camino, recorrer una ciudad más y aprovecharla al máximo. El tren salía muy temprano en la mañana, que yo consideraba que pagar una noche de hostel no tenía sentido (si me preguntas ahora, te digo todo lo contrario jaja) le dije a Guille que durmiéramos ese par de horas en la estación de tren, no pensó que lo decía en serio, pero apenas se dio cuenta que así era… me dijo: “¡no! yo te pago la noche de hostel pero no vamos a dormir en la estación de tren, jaja”. En fin, por supuesto que no lo permití, por ser la primer parte del viaje todavía tenía fondos.
Eyuan decidió unirse nuevamente con nosotros, aunque le quedaba a trasmano porque luego tenía pensado ir hacia el sur. Creo que eso es lo mejor de los viajes, si viajas solo, siempre es bueno sumarte o sumar gente en el camino.
      Lunes, nos tocó madrugar y dirigirnos hacia la terminal para dejar Roma ansiosos por nuestro próximo destino… FIRENZE.
      Llegamos a la Stazione Maria Novella después de casi 3hs y media, lo primero que hicimos fue pedir un mapa y resaltar lo más importante para recorrer ya que solamente nos quedábamos a pasar el día, y nos regresábamos a Milano por la tarde.

 

Duomo
      El día estaba perfecto, la ciudad estaba llena de turistas y nosotros éramos unos más de ellos. Con nuestras mochilas nos dirigimos hacia el Duomo (Cattedrale di Santa María del Fiore), en el centro de Florencia. Esta catedral es una de las más grandes del mundo junto con la de St.Peter en Roma y St. Paul en Londres. Sin dudas se puede entrar y subir… pero como lo mencioné anteriormente, la ciudad estaba repleta de turistas y teníamos que esperar demasiado tiempo. Otra vez más, una razón para volver a este hermoso lugar 😉
      En un momento nos detuvimos en una de las calles y “desayunamos” en el cordón de la vereda. Habíamos comprado yogurt y para preparar sándwiches… se imaginarán la comodidad de nuestro desayuno jaja.
       Nuestro recorrido desde Piaza del Duomo fue por Via dei Calzaiuoli, que es una de las calles más antiguas de la ciudad, pasas por distintos negocios, gelaterias (heladerías) y tiendas chic, hasta Piazza della Signora, la cual está rodeada por el Palazzo Vecchio y Uffizi, ambas tienen famosas colecciones de arte del mundo.
Piazza della Signora

 

       En la vuelta atravesamos el Ponte Vecchio, y me acuerdo que se me acercaron unas mujeres italianas que eran de Sicilia así que me quedé hablando con ellas un tiempo, se sorprendían que para mi edad, en ese momento 19 años, esté sola dando vueltas por Europa… me preguntaban sobre mi familia y demás (supongo que habrán pensado que mis papás eran unos locos, no sé jaja)  cerca de las 6 de la tarde caminamos de vuelta a la terminal… donde Eyuan iba hacia el sur y nosotros retornábamos a Milano.
Ponte S. Trinita
Ponte Vecchio

 

      Sin dudas nuestro rápido paso por Florencia valió la pena y lo aprovechamos al máximo pero también hubo muchos otros lugares que por cuestión de tiempo no pudimos visitar. Lo que en sí, como lo mencioné antes… me da más razones para volver algún día 😉