1. Que la gente desconocida te sonría todo el tiempo

Al principio pensaba que cuando la gente se me quedaba mirando y me sonreía tan seguido en una misma cuadra tenía algo en la cara, un diente negro, estaba despeinada (bueno no, eso no… vivo despeinada) o me olvidé de subirme el cierre del pantalón. No pasó mucho tiempo para entender que sonreír a extraños forma parte de la naturaleza kiwi, creanmé que muchas veces puede llegar a hacer tu día 🙂

  

2. Cruzar de vereda en diagonal 

Es una genialidad, aunque no está permitido en todas las esquinas pero al menos en las principales. Lo deberíamos implementar en otras ciudades 🙂

  

3. El agua gratis 
Hace poco se estableció en Nueva Zelanda que en lugares donde se ofrece comida el agua debe ser gratis y yo llegué justo a tiempo 🙂

  

4. Dinero “virtual”
Si hay algo que voy a extrañar cuando decida dejar este pais, es la facilidad de manejar el dinero a través de una aplicación en mi ipad o en el celular. De transferirnos con mis amigos la cantidad exacta con sólo un click y tenernos agendados en nuestras cuentas del banco para facilitar aún más las cosas. Qué lindo es no tener el billete en la mano, te da más seguridad y además sabés en qué exactamente se te están yendo los ahorros al controlar en mayor detalle tus gastos.

  

5. Los paisajes sacados de libros de cuentos

No hay ninguna duda de porqué Nueva Zelanda fue elegida como el fondo para muchas películas entre ellas Hobbit y el Señor de los Anillos. Cuando veas el verde del pasto vas a sentir ganas de tirarte como si tuvieses 5 años y ese fuera el colchón de la casa de tus padres.  

  

6. El color fascinante de sus aguas

  

7. Los casual Fridays (viernes casuales)

Lo aburrido que puede tener el trabajo de oficina se termina cuando llegan los viernes casuales donde todos vestimos de forma más relajada incluyendo al jefe que lleva zapatillas y camperas de hollister jaja. En mi trabajo además de la vestimenta, llegadas las 4 de la tarde se empezaba a sacar las copas de la alacena, a destapar varias botellas de vino y cerveza, y nos sentábamos todos en el salón principal de reuniones mientras veíamos algún video divertido o alguien hacía su introducción si era nuevo en la empresa. Comíamos algo y ni hablar si celebrábamos algo especial… No hacía falta ni mencionar que alguien debía traer torta. 

   

8. Espacios de trabajo multiculturales

Nada me apasiona más que trabajar en espacios donde todos venimos de lugares distintos, hablamos diferentes idiomas y tenemos infinidades de historias para escuchar. Si bien es todo un desafío poder mantener armonía no sólo para una empresa sino también para quienes forman parte de ella, es excelente cuando eso sucede y es una experiencia que te nutre e influye luego en todos los ámbitos de tu vida.

  

9. Las bibliotecas públicas

Pasando al lado nerd y que me encanta es la Biblioteca Pública y voy a hablar particularmente de la que se encuentra en Auckland y alrededores ya que cuando estuve en Blenheim intenté sacar libros pero no manejaban la misma modalidad. En Auckland al hacerte miembro (con pasaporte y una prueba de dirección) podés sacar hasta 30 libros o un poco más por mes, te dan una tarjeta con un código al que podes acceder a través de internet, elegís el libro que quieras, lo pedís y apenas disponible te llega un mail diciendo que ya está listo para ser retirado. Paso siguiente vas a la biblioteca, buscas el libro en el estante que te espera con tu nombre, lo pasas por un scanner y listo. Si necesitas más tiempo para leerlo podés extender 24 días más por ejemplar, todo desde tu cuenta virtual. 

  

10. Los arcoiris

Nunca vi tantos arcoiris como en Nueva Zelanda