Podría decir “y… nada armo el bolso, compro un pasaje y me tomo el cole/bus, avión…” Pero no, nadie se refiere al “cómo” propiamente dicho. Cuando yo escucho esta pregunta, y créanme que cuando alguien se me acerca a hablar es lo primero que busca averiguar, ya sé que se refiere a: “de dónde sacás la plata/dinero para viajar”.

Probablemente me piden consejos más por este punto que de destinos en sí, y es entendible porque a todos les preocupa el tema del presupuesto, de estar en pleno movimiento y quedarse sin recursos, me pasó y es en la cancha donde se ven los pingos como se dice por ahí. Uno saca su creatividad, su caradurez, su todo para sustentarse y no morir en el intento.

Mis viajes son para nada lujosos, la mayoría de veces duermo en casa de personas locales por contacto o a través de couchsurfing. Es muy raro si llego a comer en restaurantes y por sobre todas TODAS las cosas jamás de los jamases compro un paquete turístico! Siempre que camino por las calles veo todas esas agencias de viajes que te venden tours a precios que, no sé ustedes pero yo imposible que pueda pagar. Y además pienso: ¿Sabés todo lo que me recorro duplicando o triplicando el tiempo con esa plata?

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Comiendo sandwiches en las calles de Florencia, Italia junto a un viajero español

También hay que destacar por otro lado el tema de las “prioridades”. Mientras yo gasto todos mis ahorros en viajes con mis trabajos esporádicos o los fijos (que no me reditúan demasiado) otros prefieren cambiar el auto, comprar algo para su casa, realizar mega eventos o gastan dinero en ropa. No digo que algún día no me quiera comprar un auto o planificar mi casa, pero en este momento no forman parte de mis planes inmediatos por lo que los ingresos que puedo llegar a tener van directo a mi alcancía de experiencias o alcancía de viajes si lo prefieren con otro nombre 😉

Estar en constante movimiento hace que tus gastos bajen casi a la mitad, y no lo digo sólo yo, lo dicen las estadísticas también. Porque al final de cuentas cuando uno está viajando gasta en lo que es necesario: comida, transporte y alojamiento (en caso de no acudir a otras opciones gratuitas como ser couchsurfing, blablacar, etc.). Comprar ropa por puro placer no existe, no entra en el presupuesto y tampoco en nuestras mochilas/valijas/bolsos.

Derribando preconceptos

Últimamente decidí tomar este tema como una misión, terminar con la idea de que quienes viajamos somos millonarios, niños mimados por mamá y papá, vagos de pocas ambiciones, suertudos y privilegiados que nos pasamos la vida de vacaciones.

Muchos deben pensar que mi familia amasa una fortuna y me paga cada uno de mis destinos; algunos pensarán que estoy haciendo algo ilegal jaja, no sé pero la verdad es que no se trata de nada de eso.

Para empezar mi papá jamás me soltó ni me soltaría un centavo para esto. No se opone a que me dedique a viajar pero él tiene una visión muy distinta de las cosas y la vida en sí. Es uno de los tantos que se pregunta ¿Por qué no está trabajando de aquello que estudió 5 años?. En realidad lo estoy haciendo, nada más que lo hago de forma nómada, es decir que puedo llevarme mi laburo donde quiera, hacerlo en el momento que quiera siempre y cuando tenga una computadora y conexión a Internet. Nuestras generaciones parecen estar a años luz de coincidir en algún punto pero quizá él también es algo así como una misión para mi y tal vez una de las personas que sin pensarlo hizo que me atreviera a desafiarme a mi misma.

Mi mamá por su parte me apoya muchísimo, es realmente importante saber que ella está. Si bien me ayudó/ayuda en lo económico para empezar a viajar siempre hice lo mejor para devolvérselo. Por ella no es necesario pero para mi sí ya que es una forma de ser responsable con mis gastos y conmigo misma, de saber que el centavo cuesta y que así como ella se lo gana con su trabajo yo también puedo y debo hacerlo. Sueño algún día con retribuirle un poco de todo ese apoyo y espero que sea con algún lugar impensado ;).

Bueno…dicho esto, tachamos de la lista el ser “niños mimados por mamá y papá”.

Vagos de pocas ambiciones. Recalculando…”Si sus papás no financian sus viajes… ya está, se ganó la lotería”. Lamento desde el fondo de mi corazón decirles que tampoco sucedió eso. Para llevar este estilo de vida necesito sustentarme de algún modo no? Hice trabajos de todo tipo, cambié pañales, limpié mocos, baños, fui asistente de chef en España (cuando me contrataron no sabía pelar ni una papa), cadete y recepcionista de una agencia de turismo, entre otros y me intriga qué oficios voy a sumar a la lista en mi viaje a Nueva Zelanda.

Quienes viajamos proyectamos y me atrevo a decir que mucho más que aquellas personas que se quedan quietas. Percibimos oportunidades que llegan a un nivel global, nuestra mente se vuelve más creativa, se llena de ideas con cada paso que damos y con cada individuo con el que nos relacionamos. Nos volvemos mucho más prácticos y emprendedores… no tenemos tiempo de aburrirnos y ser vagos.

Suertudos y privilegiados. Con la palabra “privilegio” voy a estar de acuerdo en parte si la tomamos con uno de los significados del diccionario que la describe como “hecho o situación agradable de que disfruta una persona”. Ahora si la tomamos como una “ventaja por ocupar algún lugar de poder” voy a discrepar con esa idea ya que viajar es algo más que agradable pero no es sólo para los “ricos”, el viajar está fuera de todo límite a menos que sea en sus cabezas. Y vuelvo con esto al tema de las prioridades, depende de ustedes querer hacerlo, animándose a dejar a veces el paquete turístico, y digo a veces porque hay personas, por ejemplo aquellas mayores, que se sienten más cómodas de esta forma y está bien o hay veces que sólo tenemos 4 horas de yapa por haber hecho escala con nuestro vuelo en algún lugar y no viene mal para poder visitar de una manera rápida los puntos más interesantes. Pero a quienes todavía crean que tienen la energía suficiente para poder caminar y explorar por su cuenta los invito a dejar a un lado aquellos destinos planeados, a perderse entre las calles, a investigar un poco sobre cómo utilizar mejor sus recursos, buscando alternativas y haciendo contactos. Les garantizo que van a gastar muchísimo menos; la experiencia va a ser increíble, si están predispuestos que así sea y cuando regresen a casa van a tener muchas anécdotas para compartir. 

Incontables las veces que escuché esto:”Ah pero vos te pasas la vida vacacionando”. Me lo paso armando y desarmando el campamento prácticamente, usando ojotas para bañarme en baños en los que ya han estado más de 50 personas en el día, sin sentarme en el inodoro correctamente, usando la ropa arrugada, llevando mi neceser de un lado a otro sin poder adueñarme de un espacio para dejar mis cosas y sin saber si al día siguiente me va a tocar un colchón que esté un poco menos cerca de tocar el piso.

Así y todo busco constantemente oportunidades para poder viajar y trabajar al mismo tiempo, algunas veces me ha tocado pasarla muy bien otras veces me ha tocado llorar por frustración y cansancio del momento mezclado con extrañitis aguda. Nunca vacacioné en un all inclusive por mi cuenta, ni me llevaron el desayuno a la habitación, aunque si alguna vez me llega a suceder tal vez no me queje jaja pero por el momento prefiero gastar menos y viajar más 😉